Me gusta leer, me gusta el turismo, la aviación, por tanto suelo leer sobre turismo y aviación. En diversos foros, diversas comunidades.
Eso es lo bueno, que nutriéndose uno de diferentes fuentes tiene uno más información que comparar y así formarse una opinión de las cosas. Desestacionalización, tremendo palabro… El principal problema del turismo en España. ¿Se puede hacer algo por cambiarlo? El problema es que se ha hablado hasta la saciedad del tema, se han aportado todas las ideas imaginables al respecto, son ideas provenientes de todos los eslabones de la cadena de servicio del turismo y seguimos como al principio. Bueno, peor aún, porque ahora no solamente luchamos por intentar que el turismo no sea estacional sino que también se lucha porque el turismo estacional aporte las ganancias como para poder cubrir los costes de la temporada.
Por una parte se habla acerca de que no se puede atacar ese problema si no se implica el turismo de masas, entonces los hoteleros estarían de manos atadas. Cierto es que que las instituciones deberían implicarse más directamente o ser más proactivos.
Pero cabe mencionar que los demás eslabones podrían reconducir sus esfuerzos hacia una visión más “Zen”. Sí, en principio esto del “Zen” suena a comedia, pero tiene su por qué. Somos pequeñas partes de un todo, entonces si todos acometemos las mejoras a un nivel básico, ese todo se verá repercutido indiscutiblemente. Un buen ejemplo es cómo se puede mejorar el aspecto de una calle cualquiera en una ciudad cualquiera. Sencillo. Si el aspecto no es demasiado bonito y cada vecino con balcón decide adornarlo con plantas bonitas, flores, una decoración especial, o como se desee… si eso cuaja en el resto la calle se vuelve bonita en sí misma, y eso invitará a ser paseada y, quizás, copiada por otras calles.
Lo mismo en el caso que nos ocupa. Si los eslabones de la cadena de servicio turístico apuestan por, a la espera de medidas de turismo de masas, hacer que su pequeña parte de este todo esté optimizada y enfocada a romper la estacionalidad, creo que se podría ir consiguiendo poco a poco. Hay establecimientos turísticos que tienen el suficiente poder de convocatoria para ir rompiendo paulatinamente esa estacionalidad.
No es menos bueno el copiar, el saber copiar con propiedad, lo bueno que hacen los demás y que les otorgan el éxito. Por ello creo que hay que saber ver qué hacen los demás para no sufrir la desestacionalización. Como en el ejemplo de la calle y los balcones, si cada uno hacemos que nuestro balcón sea vistoso, por ende, la calle se verá repercutida de esas mejoras, el viandante querrá ir por ella y la recomendará a sus allegados.
Claro está que todo tiene sus contras, y esta opinión no va a ser menos. Aquí el que más y el que menos ha vivido largos años inmerso en el tema del turismo y las ha visto de todos los colores, pero también sabe que las cosas son posibles si no nos acomodamos. Hace falta una cultura de servicio. Si visitamos Japón podremos darnos cuenta que nos tratan como a un invitado nacional. Si vamos a Tailandia podemos ver lo cálidos que son y su “sonrisa oriental”. Cuba nos regala una amistad en cada ciudadano.
Podría estar enumerando destinos turísticos todo el día y muchos de ellos tienen un común denominador, han fraguado una conciencia nacional acerca del trato al turista. Ni que decir tiene el buen servicio de destinos como Turquía.
España hizo lo mismo en época pre-constitucional y salió bien. “Spain is different”, ¿os acordáis?
Yo trataría de relanzar el turismo de modo que supieran que nos hemos dado cuenta de que sólo ofrecíamos sol y eso ni siquiera está bajo nuestro control. Algo así como “Hemos cambiado, ven a conocernos” o “Hemos cambiado, ven a comprobarlo”
Algo así que evoque que nos hemos dado cuenta que el turismo que conocemos está explotado hasta la saciedad y queremos reinventarlo. Con nuestro balcón cada uno. Si eso se une a determinadas medidas institucionales, seguro que se puede revivir un boom turístico en el que el escenario es el mismo pero los actores han cambiado… un boom en el que podamos ofrecer un servicio altamente diferenciado, de calidad y que invite a visitarnos todo el año independientemente del sol que haga, o el que no haga en invierno.
Saludos/José D.
Etiquetas: estacionalidad, Opinión, Turismo
17 junio 2009 a las 11:33
Como dice José, estoy totalmente de acuerdo con este tema. España es un país que ofrece u ofrecería multiples posibilidades al \”turismo invernal\”. Comunidades como Castilla y Leon, a la que pertenezco, estan intentando llegar a la cima con el turismo gastronómico, enológico y cultural, acompañandolo de su archiconocido turismo rural. Pero nada se puede hacer si no hay una union en todo el país, si parece que, en vez de intentar complementar todas las formas de turismo haya una lucha entre playa y montaña, entre cultura y ocio, cuando es totalmente factible una combinacion de todo ello. Soy una ferviente defensora de este intento de desestacionalizacion que estamos luchando por conseguir, ya que, como bien dice José \”Hemos cambiado\”. Un saludo!
17 junio 2009 a las 12:04
Hola Raquel!
Muchas gracias por aportar un comentario! es una grata sorpresa…
Como bien dices parece que hay una lucha entre playa y montaña, pero no debiera ser así, puesto que el \”leitmotive\” debiera ser: \”Visita España, te sentirás un amigo\”. Efectivamente Castilla y León hace un muy buen trabajo por el turismo rural, gastronómico (jo, qué bueno todo lo leonés, la cecina, el botillo, etc
) y el enológico.
Dice ZP que hay que re-estructurar el mercado de trabajo, el modelo de producción, que el ladrillo se ha acabado… pues como dice Ferrán Soriano en muchas de sus alocuciones: \”Crisis es una palabra que viene del griego y significa cambio\” pero el cambio (tal y como se cuenta en el libro \”Quién se ha llevado mi queso\”) es una oportunidad. Esas oportunidades hay que aprovecharlas al máximo.
En los años 60 fue el boom turístico y creo que en el 2010 y venideros tiene que lanzarse de nuevo el boom turístico. Ya nos conocieron y les gustamos… hagamos que nos reencuentren!